Máster en el RGPD - UNED y ARPD

Los datos se perfilan como la nueva industria. Ahora Europa trabaja para garantizar derechos, privacidad y su compatibilidad con la competencia y la innovación tecnológica. Crecerá la demanda sobre un conocimiento acerca de los marcos jurídicos que regulan la nueva escena digital, como el RGPD. La UNED y la AEPD siguen adelante con su esfuerzo formativo.

Existen conceptualizaciones y expresiones simples que con frecuencia se utilizan para representar en el discurso todo aquello que, entendemos, marca una época o un momento histórico preciso. Por ejemplo, desde hace años se habla de nuevas tecnologías de la información y la comunicación, sin embargo, se trata de avances que a fuerza de acostumbrarnos a su permanente cambio han convertido lo tecnológicamente revolucionario en rasgo Sine qua non de nuestro modo de vida.

Otra de esas expresiones que simbolizan el instante actual es “transformación digital”, que poco a poco va cambiando o cediendo el paso a formulaciones como “hiper-digitalización” o “hiper-conectividad”. Y tenemos otra muy llamativa, con ya algún tiempo de circulación: los datos, el petróleo del siglo XXI.

La diferencia entre la metáfora de los datos y el petróleo y las anteriores es que, probablemente, se trate de acciones descriptivas que estarán en vigencia mucho, mucho más tiempo. Es decir, las revoluciones centradas en la solución tecnológica objetiva, propiamente dicha, nos conducirán una y otra vez a un mejor y mayor crecimiento de los datos utilizables en procesos productivos.

Y será esa realidad intangible, los datos, la que generará un retorno de mayor impacto, orientando la dirección de grandes perspectivas como la Inteligencia Artificial o la denominada como Industria 4.0. Recordemos, claro, que fenómenos como la IA o la robotización (cuya base está en los datos y cómo se analizan) van a provocar los mayores cambios socioculturales de las últimas décadas.

Ahora bien, no es un secreto que la industria de los datos todavía está en proceso de mostrarnos de lo que es capaz, la imaginación aún viaja muy lejos de la realidad. En tal sentido, es central comprender que estamos planteando las bases de un tránsito productivo que debería tener mucha reflexión alrededor de su marco legal y últimos fines económicos y sociales.  

UN MODELO EUROPEO PARA EL MERCADO DE DATOS

Fue en el año 2015 cuando la Unión Europea lanzó el programa para un Mercado Único Digital. Se buscaba apoyarse en el espacio de integración, libre circulación y seguridad jurídica que la UE brindaba para estructurar un mercado digital interno comprendido en cierto marco legal propio, alineado con el estado de derecho de los países.

Digamos que “tradicionalmente” en Europa las voces calificadas han abogado por una solución compartida y equilibrada entre dos principios: la privacidad y propiedad de los datos y la necesidad de estudiarlos para dar base de conocimiento a las grandes transformaciones económicas (que, nos gusten o no, llegan y suelen quedarse). Entre quienes defendieron esta postura, hacia el 2016, estuvo el Dr. Josef Drexl, entonces en el Instituto Max Planck de Innovación y Competencia.    

Se extendió alguna clase de sensación política de urgencia entre las instituciones europeas. Para el 2017 se publica un documento importante (La construcción de una economía de los datos europea) por parte de la Comisión, que abordaba tres aspectos importantes: la seguridad jurídica, la responsabilidad por la utilización de tecnologías y la libre circulación de los datos.

Documentos más recientes de la Comisión (Libro blanco sobre inteligencia artificial y Estrategia europea de los datos, ambos publicados el pasado abril de 2020), entran en temáticas que, hoy por hoy, son del máximo interés para empresas y Administraciones: los sistemas jurídicos como herramientas eficaces para proteger los derechos del consumidor (la fuente real de los datos), la propia seguridad de esos datos, etc., a la vez que se garantiza la continuidad y fluidez de la competencia. 

Una de las ideas perseguidas por los modelos legales europeos es que su tejido empresarial, tanto las pequeñas y medianas empresas, con su gran capacidad de innovación, como las más grandes compañías en el sector industrial y de servicios tengan un acceso equitativo a grandes volúmenes de datos. Como sabemos, nos referimos a una riqueza que acumulan grandes tecnológicas como Amazon, Facebook o Google. La directriz en Europa es la búsqueda de un escenario donde los datos se comparten (los no personales, por ejemplo, aquellos generados por redes de sensores o el procesado en máquinas).                  

EL REGLAMENTO GENERAL DE PROTECCIÓN DE DATOS

Pero inmediatamente después aparecen las grandes incógnitas sobre lo que denominamos como datos de carácter personal. En esta área, Europa ya exhibe un modelo de referencia en el mundo para garantizar los derechos y libertades de las personas y hacer posible el desarrollo de la economía digital, el RGPD, con esquemas donde se subraya la protección a los derechos de los ciudadanos y limitaciones a la explotación de la información que les pertenece.

En este momento, existe debate sobre cómo desarrollar el marco legal europeo para hacer compatible la privacidad y los derechos con las demandas de la economía digital. En los procesos productivos donde se necesitan datos personales (un caso es el mensaje súper-aplicado o súper-adaptado al perfil de usuario) intervienen todos los matices vinculados a la acción del consentimiento; precisamente donde hace falta una mayor acción pedagógica.

Existe un tercer nudo de interés: los datos generados por máquinas, pero debido al comportamiento de un individuo; el ejemplo típico son los automóviles que miden parámetros de eficiencia, funcionamiento, etc., donde no está clara la propiedad. 

Por la dirección que parecen seguir las declaraciones de las altas instituciones europeas y las demandas lanzadas por economías que dependerán cada vez más de los datos, parece que se abre un horizonte donde el conocimiento acerca del marco legal que viene a reglar los nuevos escenarios digitales será grandemente valorado. 

En la comunidad iberoamericana existe un programa superior que quiere cubrir los requerimientos de profesionales por parte de empresas, organizaciones y Administraciones embarcadas en procesos de transformación o producción donde los datos son requisito de primer orden.

Nos referimos al Programa Modular (Experto, Especialista y Máster) en el Reglamento General de Protección de Datos, impartido por la UNED y la Agencia Española de Protección de Datos.

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Email de información: jglez@cee.uned.es - rhc@agpd.es

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