Protección de Datos en América Latina

La revolución causada por tendencias y tecnologías ya irreversibles como la transformación digital o el Big Data ha implicado un crecimiento exponencial del tráfico de datos. Acumulación y análisis de información para apoyar los procesos de toma de decisiones, contribuyendo a una acelerada automatización, obliga a que la protección y seguridad de los datos se trate como un ámbito productivo en sí mismo. La tendencia en América Latina apunta hacia la filosofía de trabajo existente en Europa, donde la Protección de Datos se ha convertido en política prioritaria.

Ni ciudadanos, ni organizaciones o empresas quieren correr riesgos cuando hablan de proteger su información. De forma que expertos, consultores y compañías especializadas han tenido claridad desde el principio acerca de la inevitabilidad de que la iniciativa europea conocida como Reglamento General de Protección de Datos (que entró en vigor en mayo del 2018) propague sus efectos en América Latina.

Lo primero a resaltar es que la nueva norma de Protección de Datos, que pretende dotar de renovadas herramientas a los usuarios para la defensa de sus derechos, también tiene un impacto en estructuras productivas extranjeras que tengan intereses o negocios en la Unión Europea, incluyendo a prestadores de servicios o creadores de bienes que demandan o reciban datos de residentes en territorio europeo.

En este orden de de cosas, una de las mejores posibilidades es que países o economías que ya tienen el peso de socios estratégicos de la UE inicien la construcción de consensos sociales conducentes a armonizar sus leyes de Protección de Datos, un proceso ya comenzado en varios de esos países.

En junio del 2017 tuvo lugar el Encuentro Iberoamericano de Protección de Datos (XV edición). El evento estuvo organizado por el Consejo para la Transparencia chilena y la Red Iberoamericana de Protección de Datos; entre las contribuciones más importantes estuvo la acogida, por parte de los miembros, de los Estándares de Protección de Datos para los Estados Iberoamericanos.

Este esfuerzo de unificación refleja el trabajo de varios países latinoamericanos en dirección a la armonización de las normativas de Protección de Datos, reformas que consolidan los derechos de las personas sobre sus datos a la vez que dan seguridad a empresas y organizaciones con intereses a ambos lados del mundo.

RGPD: escenario compartido Europa - Latinoamérica

Algunas de las iniciativas más importantes en la región pasan por Chile, que está en camino de tener una norma específica en esta materia y una Agencia propia. Pero también están Argentina y Uruguay, países que además de contar con leyes propias desde hace más de una década, han sido declarados países adecuados por la Unión Europea, lo que significa que, a efectos de transferencias de datos entre la Unión Europea y ambos países, se les da un tratamiento análogo que si tuvieran lugar entre países de la Unión Europea.

Por otra parte, México también sancionó desde el 2010 una Ley Federal de Protección de Datos; existe una política pública de fortalecimiento de la transparencia, las condiciones para el acceso a la información y la defensa de la privacidad. En el caso de Colombia también observamos la existencia de un Registro Nacional de Bases de Datos y un sistema de obligaciones para aquellas organizaciones que recopilan datos personales. Procesos similares se viven en Perú, Panamá o Costa Rica.

La lógica globalizante que caracteriza nuestras formas de trabajar y crear riqueza provoca que los retos en Protección de Datos y ciberseguridad sean similares en distintos ámbitos geográficos, lo habitual es la existencia común de intereses y flujos de información. Por ahora, la política de protección europea podría ejercer como escenario compartido para sociedades que ya están unidas por fuertes intercambios culturales y movimientos de fuerzas productivas y capitales en ambas direcciones.

De manera que la demanda de expertos y especialistas en Protección de Datos, y concretamente en el RGPD europeo, no dejará de aumentar en toda América Latina a causa de todos los ajustes que necesariamente deben emprenderse para conseguir una homogenización en la materia.

Uno de los actores que más debe contribuir a esos procesos es la Universidad, más específicamente la Universidad española. En efecto, la respuesta ha sido rápida: la articulación de un programa superior Online (Experto, Especialista y Máster) en el RGPD especialmente destinado al ámbito iberoamericano. Todo con objeto de formar a profesionales con un lenguaje común y un escenario compartido alrededor del uso seguro y admisible de nuestra información personal.

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Email de información: jglez@cee.uned.es - rhc@agpd.es

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